El museo rural “Rancho de esquileo” de Brieva de Cameros (La Rioja) es un espacio cultural en el que se rinde homenaje a la figura del esquilador y, por extensión, al mundo de la trashumancia.
Es un antiguo rancho de esquileo restaurado en el año 2006 como pequeño museo dedicado a esta milenaria actividad ganadera tan presente en nuestros pueblos hasta hace pocos años.
Muestra en su sala paneles explicativos, vídeos, zona bluetooth, piezas donadas por el Museo de La Rioja y los propios vecinos de Brieva, un audiovisual en el que se refleja el esquileo tradicional a tijera realizado por antiguos pastores de Brieva
Se realizan visitas guiadas a escolares, con fichas didácticas para los alumnos de primaria y sus profesores.
Facebook: www.facebook.com/RanchoEsquileoBrieva
Contacto:
En este audio te invitamos a descubrir el significado y la historia del Rancho de Esquileo de Brieva de Cameros.
Conocerás cómo era la vida de los esquiladores, la importancia de la trashumancia y el valor cultural de un oficio que modeló el paisaje y la memoria de la sierra riojana.
Presentación
La vida tradicional se transforma y en alguna de sus manifestaciones puede llegar a desaparecer. El “Rancho de Esquileo” de Brieva es una manifestación cultural que quiere mostrar a los más jóvenes las actividades del pasado hoy desaparecidas, para que sean conocidas y recordadas. El resultado es la adecuación de un edificio que, años atrás, se utilizaba para almacenar la lana después del esquileo, para convertirlo en un espacio en el que se rinde homenaje a la figura del esquilador y, por extensión, al mundo de la trashumancia. Qué es un RANCHO DE ESQUILEO? ¿Cómo eran sus instalaciones? ¿Por qué se esquilan las ovejas? ¿Cómo se esquila?...
Estas y otras muchas preguntas son las que se intentan responder en un espacio acondicionado para todo tipo de usuarios y adaptado a personas con discapacidad y déficit visual. Te invitamos a que rebases el umbral de la puerta con nosotros.

Introducción
Después de la recolección de plantas y otros alimentos, la ganadería es una de las primeras actividades laborales del hombre. Entre los animales adaptados a esta zona del mundo se encuentra la oveja, que para protegerse de los rigores del invierno cría la lana de diferentes tamaños y calidades según sea su raza. La lana ha sido la fibra textil de origen animal más utilizada entre los pueblos europeos. Para poder emplear esta fibra se precisa cortar las hebras de lana cada año al finalizar el invierno. Esta acción de origen milenario se sigue practicando hasta hoy.
A continuación queremos explicarte el proceso de esta actividad, que han realizado y lo continúan haciendo unos profesionales característicos: Los Esquiladores
Los animales
La mayor parte de los mamíferos terrestres produce algún tipo de pelo o lana que les protege de los cambios de temperatura y que mantiene su cuerpo caliente. Existen en nuestro país muchas razas de ovejas, que se han ido especializando en producir diversas materias como lana, carne o leche. Tradicionalmente, toda la lana de oveja se ha hilado y ha servido para tejer. La mejor lana ha sido la de la oveja merina. Esta oveja y su sistema de cría es el eje de la actividad ganadera de la trashumancia, que consiste en el aprovechamiento de los pastos de verano de las montañas del norte de España, y en invierno descender a las zonas más cálidas de Extremadura o Andalucía para pasar las épocas de más frío. De esta forma, el ganado merino ha criado una lana excelente que era el orgullo de los ganaderos de la Mesta y un producto español reconocido en toda Europa desde la Edad Media.
Muchos pastores tenían por costumbre llevar en su rebaño de ovejas blancas, una oveja negra que les protegía contra los rayos; otros dicen que contra el mal de ojo, o simplemente reconocen que daba buena suerte.
La lana
El producto por el que se criaban las ovejas merinas y por el que se establece la organización de la Mesta, fue la lana. Esta fibra era la base de una floreciente industria textil de muchas comarcas españolas. Muy cerca de aquí, en Burgos, se realizaban las operaciones comerciales para la salida de la lana hacia el norte de Europa, sobre todo a Flandes, a través del Consulado del Mar. La lana de los tres tipos de pastoreo (estante, trasterminante y trashumante) es diferente, y está relacionada con la raza, pero toda la reglamentación y la mayor parte de la protección real se orientaba a proteger al ganado merino y, particularmente, a su lana. El esquileo es la operación por la que los hombres obtienen la lana de las ovejas mediante un corte. Se hacía en diversas zonas, aunque la mayor parte de las ovejas trashumantes eran esquiladas en la zona central, y muy concretamente en Segovia. La forma tradicional del esquileo era con las ovejas “ligadas” o atadas por sus patas, y con el animal en el suelo, comenzando por un lateral y siguiendo por el otro. En algunas zonas se emplearon mesas de esquileo, con el animal elevado facilitando la incómoda tarea. En la actualidad se continúa esquilando así, pero también ha llegado la forma de ”en pie”, trabajando con la oveja sin atar. Hoy se utilizan modernas máquinas eléctricas que permiten trabajar a varios operarios a partir de una máquina central.
Las ovejas merinas se criaban por su lana y no por su carne. Si una oveja paría dos corderos se sacrificaba uno de ellos, para procurar que la oveja madre no sufriera con una lactancia excesiva.
Los hombres
La mayor parte de los pastores conocen las técnicas del esquileo, pero la actividad para los rebaños trashumantes la realizaban unos profesionales, llamados “los peladores” o “esquiladores”. Este conjunto de personas recorría las fincas y pueblos de las zonas ganaderas, o estaban fijos en una zona de ranchos, esperando la llegada de los rebaños andariegos. En los rebaños estantes, venían de diversos pueblos a esquilar, y estos profesionales se ayudaban de la colaboración de los pastores, en las diversas operaciones. Los rebaños trashumantes precisaban de “cuadrillas de esquiladores” que, últimamente, recorrían las fincas del sur de España. La tarea se realizaba con tijeras, unas de gran tamaño, con hojas de dos piezas, y anteriormente con otras de resorte, también llamadas “portuguesas”. Más tarde se utilizaron máquinas de esquilar de peines, movidas a manivela, y posteriormente con motor eléctrico.
Los esquiladores tenían fama de buenos comedores y bebedores. Su primer alimento era la copa de aguardiente y las pastas de manteca. Más tarde tomaban “las diez”, y luego un almuerzo en condiciones. La comida consistía en cordero, bacalao y legumbres, café, copa y puro. En la tarde la meriendilla, la merienda y la cena.
Rancho esquileo tipo
En un rancho importante podían trabajar más de trescientas personas. Los pastores guardaban los ganados y ayudaban en las operaciones. Además de los esquiladores, estaban los recibidores, los velloneros, apiladores, ligadores, moreneros, echavinos, pelambreros y zagales. Las instalaciones de un rancho de esquileo eran numerosas y muy espaciosas ya que se esquilaban miles de ovejas. Las ovejas entraban en un apretadero, bache o sudadero, para que con el calor sudaran y la grasa que se forma en la parte de la piel facilitara la corta de la lana. La lonja era el lugar donde se almacenaba la lana esquilada o vellón. En la peguera se hacía la pez calentándola para marcar a las ovejas después del corte. Había también instalaciones para los esquiladores ya que constituían un gran número que residían en el rancho.
Sendero del chozo
Realizaremos el mismo recorrido que hacían los pastores con sus ganados para acceder a los pastos del monte y permanecer junto a sus ovejas bajo la protección del chozo. El paseo es muy agradable y permite caminar junto al cauce del río, observar un lavadero, contemplar la ermita de la Soledad, disfrutar con las ovejas estabuladas de una granja y admirar la vista panorámica desde el mirador situado junto al chozo y el corral de piedra.

























